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jueves, 8 de septiembre de 2011

El huracán

Odio no poder escribir con normalidad. Odio que me cueste tanto. Que ¿por qué? ... supongo que tengo demasiadas cosas acumuladas, demasiada rabia, pasión, problemas y obstáculos. Ni siquiera sé por dónde empezar, porque no hay un principio ni un final. No es una historia, ni una confesión... tampoco creo que llegue a ser algo que a alguien le interesase oír. Pero creo que el hecho de intentar escribir algo aunque no tenga sentido, ya es un comienzo.

Agosto ha pasado demasiado rápido. Las olas del mar se fundieron con mis miedos y crearon una gran tormenta. Pero cesó, y llego la calma... una calma absoluta. Un "nada" eterno, un vacío infinito. Pensaba que el silencio siempre ha sido sinónimo de paz. Pero estaba equivocada, aveces el silencio, puede estar cargado de tristeza e incluso de rabia.

Pensé que era la calma antes del huracán. Y sí, estaba en lo cierto. Pero lo bueno de los huracanes es que arrasan con todo y dejan espacio para nuevas cosas. Yo lo poco que echaría de menos de mi pasado es una caja llena de cartas, mi pequeña libreta, un bolígrafo mágico y un abanico pintado a mano. Pero esas cosas son algo que puedo proteger, que pueden ir en mi equipaje de mano. El huracán se aproxima, y aunque suene extraño, una milésima parte de mi, se alegra de que pase por mi vida. Espero que se lleve todos mis miedos, mis ataduras, mis etiquetas... Quiero que arrase con todos los problemas del pasado, aún atados al presente. Los cambios son buenos, si sabes bien qué llevarte contigo. Porque sé que el amor, las vivencias, las palabras, los valores y los años pesan tanto que ningún huracán, por fuerte que sea, se puede llevar. Lo que soy y las personas que amo, también caben en mi equipaje de mano.

Ahí viene.





María.




martes, 7 de junio de 2011

.

Perdemos el tiempo por tonterías y no sabemos ver las cosas importantes.
No las diferenciamos.
Pero cuándo el miedo entra en nuestras vidas, dejamos atrás todo.
Todo lo que antes ocupaba nuestro tiempo ha desaparecido... es entonces cuándo exprimimos cada segundo.
Tienes que ser valiente. Nunca dejes de luchar. Por favor.


María.

lunes, 6 de junio de 2011

Decisiones.

Cuándo intento cazar todas las palabras que fluyen por mi mente... se me escapan las más importantes.
Otra vez veo como pasan los segundos y me atormento.
Dentro de poco, será demasiado tarde.
Pero temo ser impulsiva. Prefiero no cometer errores.
Nadie me ha dicho que vaya a ser fácil. Pero tampoco me advirtieron de lo duro que es tomar decisiones importantes.
Aunque lo nieguen, sé que todo depende de pequeñas decisiones. De pequeños errores y pequeños aciertos.
Pero temo a las cosas que me perderé si elijo una u otra opción.

Porque al fin y al cabo... nosotros estamos hechos de pequeñas casualidades, de pequeñas decisiones que nos han conducido hacia donde ahora estamos. 


¿A dónde me llevarán mis propias decisiones?


María.



domingo, 5 de junio de 2011

Perseverancia

Una rosa pierde un pétalo.
Un perro ladra a lo lejos.
Se oyen susurros, voces conocidas. Debates absurdos, desinteresados.
Una palabra despierta mi atención: perseverancia.
De repente, la verdad me asfixia. 
Mi mente se inunda de frases. De palabras de esperanza.
Las palabras se unen formando una acusación.
Me bloqueo.
Algo tan simple... que he tardado tanto en descubrir.
Las soluciones casi siempre están justo enfrente de nuestros ojos...pero no sabemos verlas.
Perseverancia. Era todo lo que necesitaba. 
Tengo un objetivo. Una locura. Solo me hace falta luchar por ello. Y de esa forma, nunca perderé del todo.
Y al igual que una rosa pierde su pétalo, yo, pierdo mis miedos.

María.

viernes, 3 de junio de 2011

Sueños ¿Imposibles?

¿Alguien me puede decir que todo irá bien?... Está claro que no.
Pero he de decidir. He de escoger. Pero tengo miedo. ¿Y si elijo mal?
Esto ya no es un juego, ya no soy la niña que tenía que elegir entre un helado de fresa o de chocolate.
Mis decisiones me conducirán por caminos distintos.. y mi mente no ha parado de torturarme con todas esas preguntas a las que no obtengo respuesta.

¿Y si no sirvo para esto?... es difícil luchar por tus sueños porque nadie te puede asegurar que todo vaya a salir bien. Escribir es mi sueño. Mi pasión. Pero temo no estar a la altura de algo tan importante.

¿Cuándo empezó esta locura?... ¡Ah, sí! Cuándo tenía tres años ya quería ser escritora. No se porque decía eso, ya que ni siquiera sabía escribir... supongo que por influencia de mi familia, o quién sabe, a lo mejor, simplemente nací para esto. Con esto quiero decir que nunca he creído ser lo suficientemente buena para soñar tan alto, pero simplemente, no me veo haciendo otra cosa. No imagino mi vida sin poder expresarme de este modo. Jamás podré comunicarme de una forma tan sincera, tan real. Escribir es mi forma de expresar lo que soy, lo que siento, lo que pienso. Escribir para mí no es solo un  pasatiempo sino es mi forma de entenderlo todo, mi forma de vida.


Sueño cada día con poder vivir de lo que amo. Porque como decía "nosequién": "si haces lo que amas, no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida".

Además sueño con la estúpida idea de cambiar el mundo, sé que una sola persona no puede cambiarlo, tacharme de infantil. Pero creerme cuándo os digo, que si puedo contribuir en algo, por pequeño que sea, no dejaré de intentarlo. ¡Cómo me gustaría ayudar a la gente a través de mis escritos!..


Pero a pesar de ser una soñadora incorregible, aveces, también soy realista. Es difícil. Muy difícil. Tienes que ser muy buena/o para conseguir tus sueños.

 Pero...

NUNCA, dejaré de intentarlo. 


Porque la vida me ha hecho ver que si no luchas por lo que quieres, jamás encontrarás significado a nada de lo que hagas.

Nunca abandonaré mis sueños... cueste lo que cueste. Porque por ahora, la única solución que encuentro a todas mis preguntas, es... no abandones, no te rindas. Y así lo haré.



María.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Despedidas.

Todavía es pronto, y vivo en una continua despedida.
El ambiente se vuelve melancólico y empiezan a visualizarse recuerdos en blanco y negro.
La gente disfruta de su rutina sabiendo que pronto se romperá para siempre.
Y yo, no puedo evitar pensar en todo... y por culpa de eso, no pienso en nada.
Me olvido de mí misma y empiezo a ver los pequeños detalles.
El sol nos mira y se burla. Qué pequeños somos. 
Cuándo eres joven las mañanas amanecen más temprano y no hay hora exacta para que venga la noche.
Todo pasa deprisa, demasiado deprisa. Pensamos que es el mundo quien va deprisa, pero somos nosotros los que corremos demasiado rápido.
Y es que...
Cuándo eres joven todo te parece el fin del mundo, pero no nos damos cuenta de que solo es el principio.




El principio... de tantas cosas. Y el final de otras..




María

viernes, 8 de abril de 2011

Magia

Una explosión. Como fuego. Como fuegos artificiales.
Como limón, chocolate y fresa. Todo junto. Sin pensar, sin entender su fin estallaron en el aire.
¿Que eran? Chispas, o eso creí. Era un cosquilleo que empieza por la nariz y recorre toda mi cara, mis brazos, mi cuerpo.

Yo nunca he seguido mis impulsos porque siempre me han conducido hacia caminos equivocados. Pero estoy harta de buscar caminos sin parar. Quiero crear mi propio camino. Quiero equivocarme. He de seguir la magia... que siempre se escapa, solo hay que tener el coraje de perseguirla.

Y ya no pienso cruzarme de brazos viendo pasar... la magia.







María.

miércoles, 6 de abril de 2011

Querido Principito:

Querido y fiel amigo:
Quiero que mi pelo se enrede con el viento, que el sol bañe de oro mis cabellos.
Quiero arrancar del cielo este color. Tan negro... tan amargo.
Quiero suspirar por todo y por nada. Quiero que el mundo se haga pequeño, que quepa en mi mano.
Quiero que se haga tan pequeño para poder ver millones de puestas de sol al día. Y así la noche no arrancará la frescura del nuevo día.
Quiero ver reír a alguien que no tenga miedo a mostrar su sonrisa. Su verdadera sonrisa.
La gente es falsa, como las flores de plástico: parecen hermosas, pero no tienen perfume.
Nunca creí que la gente me pudiese hacer tanto daño... pero la gente engaña.
Solo pocos saben lo realmente esencial. Y mientras, los demás se dedican a destrozar los buenos propósitos de la gente que actúa con el corazón.

Tenías razón, toda la razón.


Y también pienso que las estrellas brillan para que algún día cada uno encuentre la suya. Espero encontrar la mía algún día. Sé que estará cerca de la tuya.



María

jueves, 24 de marzo de 2011

A nosecuantos kilómetros...



-La luna tiene un sabor agridulce ¿no crees?...  Es tan bella... pero tan lejana.
Siempre creí que la luna era del tamaño de una aceituna ¿sabes, mi amor? hasta que un día me dijeron que era casi tan grande como la Tierra. Pero me da igual lo que digan, yo cada noche tapo con mi dedo gordo la luna... y sigue pareciéndome igual de pequeña...

-¿Por qué me cuentas todo esto?- Dijo reprimiendo una sonrisa

-¡¡Porque casi todo es relativo!!  Aunque tú estés a nosecuantos kilómetros y digas que estás muy lejos de mí.. sigue pareciéndome oír tu risa cada mañana de verano, sigo oliendo tu perfume en cada rincón de nuestra casa, sigo recordando cada beso después de cada discusión, sigo amándote cada día más. Porque sé que tienes miedo de perderme en esos nosecuantos kilómetros... 
Pero cada noche tapo la luna con mi dedo, me burlo de la grandeza... porque lo único realmente grande en la vida es el amor, y sé que eso no es relativo. Mi amor no se puede comparar con una aceituna.


Así que cada noche que me eches de menos, piensa que a nosecuantos kilómetros estaré yo, contemplando la misma luna que tú. Y entonces lo comprenderás todo.




MARÍA S.

domingo, 20 de marzo de 2011

GRACIAS

Hoy, quiero dar las gracias. 

Gracias... a aquellos que siempre creyeron en mí. A aquellos que me miran cuando intento desaparecer y me dicen "María, no te escondas". Y yo corro, lejos, sin hacer caso. ¿De qué uyo? Supongo que de todo, incluso de mí misma.
 Gracias por decirme al oido "Tú puedes". Gracias por sujetarme de la mano, por guiñarme un ojo, por sonreirme, por recordarme, por creer en mí.


Gracias a los que estan cerca de mí, y a los que aunque compartieron breves instantes de su vida conmigo todavía no he sido capaz de olvidar. Gracias a los que se olvidaron de mí, y yo todavía recuerdo. Gracias a todos los que confiaron en mí. 
Gracias por verme, aunque yo intente con todas mis fuerzas volverme invisible.

Gracias también a los que me odian y a los que desean que nada me salga bien, gracias a ellos cada día mi corazón se parece menos al cristal.

Gracias, María.

domingo, 13 de marzo de 2011

Mi vida está llena de sombras,

Mi vida está llena de sombras,
de sabores agridulces,
de noches oscuras,
de trampas y luces
que atraviesan esta jaula
cuándo se abre la mañana.

Mi vida se tapa con sábanas blancas.
Se esconde de nada, tiene miedo.
Y vuelven a tornar las tardes que adoraba
Aquellas tardes en las que el sol teñía de dorado mi campo perfecto.
Aquellas hermosas tardes que jamás volverán, en las que yo, alegre, soñaba.



Mi vida se llena de sombras,
Jamás volverán aquellas tardes.
Pero vendrán otras.
Muchas más.
Pero nada será como entonces.


María s.

sábado, 26 de febrero de 2011

Nunca moriré del todo...

Que mis palabras corran más que mis piernas, y lleguen a tu corazón.
Que mis palabras vayan desnudas, que nunca se disfracen de hipocridad.
Que mis palabras sean como mi sangre, que ponga la vida en ellas.

Que mis palabras perduren en tu voz, que nunca se callen, así solo así, nunca moriré del todo ...

María.

sábado, 5 de febrero de 2011

Gritando como nunca.

Espero que hoy mis palabras sean gritos.
GRITOS que lleguen a alguien como palabras de rabia y desesperación.
Siempre he creido que si vuelcas tu corazón en todo lo que haces, te saldra bien.
 Así que espero que hoy, este texto no sea uno más, porque he de deciros que jamás me he sentido así. 
Jamás he creido en mi, siempre he creido en los demás, siempre he buscado la felicidad de los demás anteponiendome a la mia. 
Siempre he pensado que nunca iva a llegar a algún sitio... pero aún así  siempre seguía caminando.
Porque yo soy de las que arriesgaría su vida por salvar a un amigo. Y  a la típica idiota a la que cualquiera dejaría plantada.
Porque soy débil, y ESTOY ARTA DE SERLO.
No puedo olvidar las veces que me he sentido secuestrada, atada, y humillada a las costantes críticas, a las inumerables personas que  han intentado arruinarme la vida.
¿Y que hago yo con esas personas? TRATARLAS BIEN. No estoy bien de la cabeza, esta claro.
También soy una de esas personas que  andan con la cabeza agachada, tímida, discreta, temiendo que alguien vuelva a hacerles daño. Si, soy la típica llorona a la que hay que hacer daño. La típica víctima. Qué bien.

Y no voy a cambiar. El problema es que, en realidad,  me gustaría que la gente le importase, al menos, una milésima parte de lo que a mí me importan.

Así que no pararé hasta encontrar en que parte del camino dejé de quererme... Y lucharé contra la gente que no parará hasta amargarme la vida... Y no pararé..NUNCA.

Me quiero ir lejos, quizá este verano... 

Si alguien lee esto que  no dude en expresar su opinión, me haríais un gran regalo...

Y perdonar el delirio, el desorden, la rabia y la tristeza con la que hoy van cargadas mis palabras.


Besos,
María


viernes, 4 de febrero de 2011

Busco una llave.

Hilando palabras con metas imposibles.
Mezclando inseguridad con falsas sospechas.
Corriendo sin mirar atrás, sin mirar a los lados, evitando pensar cualquier cosa que me impida continuar. Cansada de sentirme débil. 
Arta de estar encerrada en esta jaula. 
Pero... ¿Quién tiene la llave

Porfavor, si la encontrais... avisadme. Os prometo que habrá recompensa. 





María. (:

viernes, 21 de enero de 2011

Desierto, como mi corazón.

Dicen que el desierto es el paisaje más bello del mundo, porque el ruido se desvanece y de repente te encuentras solo, con tus pensamientos taladrandrote la cabeza. Dicen que es allí donde te encuentras a tí mismo.

Pero creo que se equivocan. Porque vivo eso cada día. El desierto que hay dentro de mí. El vacío insoportbale. El ruido de mis pensamientos. La soledad. El calor abrasador y el frío escalofriante.

Estoy arta. Artísima. Quiero gritar que estoy arta de este infierno. Empiezo a dudar de todo. Empiezo a no creer en nada. Solo necesito a alguien que me diga "te comprendo, te ayudaré, estaré a tu lado..."

¿Hasta cuándo aguantaré sin agua en este inmenso desierto, en el que estoy sola?


María

sábado, 15 de enero de 2011

Aquel señor, que me regaló mucho más que una sonrisa.

No recuerdo quién me dijo esto, quizás en algún sueño... mi imaginación me contó un cuento. No recuerdo muy bien el aspecto de aquel señor... solo recuerdo su sonrisa.Cuando sonreía se le formaban un lago de arrugitas que llegaban a sus ojos y que desembocaban en una miraba tierna y complice. No sé su nombre. Creo que jamás me lo dijo, pero yo tampoco se lo pregunté. Me acuerdo que lo primero que formuló fué una pregunta... una muy simple para un hombre tan misterioso.

-¿Cómo te llamas?
-María.-le dije. Creo que fué lo único que dije en todo el sueño.
-María. Hay tantas personas en el mundo que se llaman como tú. Pero la diferencia esque hay una sola "María" que se pronuncia con una "M" en mayusculas, insaciable, con una "a" dulce, envuelta de amor, con una "r" luchadora, pronunciada con rebeldía, con una "i" patosa, dicha con locura y finaliza con una rotunda leal, suave y eterna "a".

Mi silencio fué rotundo. Jamás me habían dicho algo así, aunque solo fuera un sueño.

Recuero que lo último que me dijo fue esto:

"Las palabras son como las personas. Ninguna es igual. Como no es igual regalar un "Te amo" si no esta envuelto de amor verdadero."


Yo colecciono frases. Frases que acarician mi corazón. Casi todas me las regalan mis seres queridos. Pero esta, es una de mis preferidas, y vino de un sueño.




María. (Pronunciarlo como queraís...)

domingo, 9 de enero de 2011

Arriesgando.

Se acabó la Navidad...

Pero tengo un presentimiento, una corazonada. Y no voy a rendirme, esta vez no.
No voy a dejar pasar el tiempo esperando a que alguien me saque del agujero... porque llevo esperando toda mi vida. Se acabó la oscuridad.

Una vez alguien me dijo que a todos, cuando nacimos, se nos repartieron unas cartas, no podemos elegirlas pero podemos jugarlas como queramos.

Y creo que sé cual será mi jugada. Voy a empezar a arriesgar mis cartas. Ya no tengo nada que perder.

El miedo se queda atrás y yo...

yo, por primera vez, me siento fuerte.

María.

jueves, 28 de octubre de 2010

:)

Bueno, si quieres entrar en otro de mis mundos:

http://mariayunachispadelocura.blogspot.com/

;) (K)

Espero que os guste :)

sábado, 9 de octubre de 2010

Defraudada no, lo siguiente.

Y el problema, es la absurda idea que tengo de que tu y yo nos conocemos, sin conocernos.
Que al hablar, al explicarme tus tonterías por muy absurdas que sean me parecen las historias más divertidas del mundo.
Cuándo te escucho tengo la sensación de que lees mis pensamientos.

Rectifico. Abandono. Me rindo. Cómo me gustaría decirte que tienes un grave problema de bipolaridad.


Eres una de las muchas, pero más importantes personas que a lo largo de mi vida, me han defraudado.


Bieeeen, te añado a mi lista de las personas que más daño me han causado en poco tiempo, que aunque antes me hubiese parecido imposible, ahora eres   el que la preside.
Solo me quedan unas cuántos segundos de felicidad que me regalastes una vez y por lo demás.. la misma historia triste de siempre, cuya protagonista siempre es la misma de siempre, la que corre por la lluvia y se resvala. La misma de siempre. Yo.


Aún así... espero que todo te vaya muy bien. :)

María

jueves, 7 de octubre de 2010

Algún lugar...

Quiero irme lejos, fugarme, ir algún sitio dónde no me conozcan. Lejos de las miradas furtivas, de las risas hirientes, de los chismorreos, de las críticas, de los prejuicios, de las etiquetas. Lejos... en algún lugar donde ser yo misma no suponga estar a la defensiva continuamente. Un lugar dónde cada calle tenga algo que contar, dónde la gente pasea sin saber a dónde les llevarán sus pies. Un sitio en el que la gente no se camufle para parecerse al resto. Un sitio dónde cada uno ría cuando quiera reír y llore cuando lo necesite, sin taparse, sin miedo a ocultar sus lágrimas. Un sitio dónde cada persona sea única y nadie le diga como tiene que ser. Un lugar en el que la soledad no es bien recibida.


Un lugar dónde halla mucha gente, como aquí. Con la que diferencia de que esa gente no haga que tú, irremediablemente te sientas sola. No es agradable sentirse  rodeada de tanta gente... pero tan sola como un naúfrago en una isla desierta.

María.
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